La Peña de Bernal
A unos 40 minutos: cómo subir, a qué hora y qué comer abajo.
La Peña de Bernal es uno de los monolitos más grandes del mundo: unos 350 metros de roca sobre el pueblo del mismo nombre, también Pueblo Mágico. Desde 2009, los lugares de memoria de los otomí-chichimecas de Tolimán, que incluyen la Peña, son Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO. Desde Tequis es la excursión de medio día más obvia.
Cómo llegar
En auto son unos 40 minutos: la carretera 120 hasta Ezequiel Montes y de ahí a Bernal, que pertenece a ese municipio. En el camino quedan los viñedos grandes, así que se puede volver por Freixenet o Viñedos Azteca (están en la guía de viñedos).
No hay autobús directo desde Tequis: habría que ir a Ezequiel Montes y tomar ahí el transporte local. Lo práctico es ir en auto o con un tour.
Subir la Peña
Sin equipo se sube por un sendero hasta la cruz, a media peña. Toma entre 45 minutos y hora y cuarto, según la condición de cada quien; usa calzado con buen agarre. Más arriba ya es escalada, con equipo y guía certificado.
El sendero estuvo cerrado casi un año por riesgo de deslaves y reabrió en marzo de 2026, con un límite de visitantes por semana. El acceso ha pasado de una cuota simbólica a ser gratis; el horario es de día. Confírmalo antes, porque ha cambiado varias veces.
Sal entre las 7:30 y las 8:30 y baja antes de las 11: de marzo a mayo el sol pega fuerte desde media mañana, y de junio a septiembre las tormentas llegan por la tarde. Lleva al menos un litro de agua por persona, gorra y bloqueador.
El equinoccio
Del 19 al 21 de marzo, miles de personas suben a recibir la primavera. Si vas en esas fechas, sal antes de las seis o evita los días centrales. En mayo, la fiesta de la Santa Cruz también sube a la cumbre.
El pueblo de Bernal
Abajo, en el pueblo de Bernal, están el templo de San Sebastián Mártir (de principios del siglo XVIII), El Castillo, del siglo XVII y con reloj alemán, la Capilla de las Ánimas y el Museo de la Máscara.
Lo que se compra son textiles de lana tejidos en telares de más de cien años: rebozos, tapetes, cojines y chamarras.
Gorditas de maíz quebrado
Es lo típico de Bernal. La masa no se muele fina en el metate, y por eso las gorditas quedan crujientes por fuera y suaves por dentro. Se abren, se rellenan y se fríen. Las clásicas son de queso, queso enchilado o migajas de chicharrón, siempre con salsa de molcajete.
El mercado gastronómico de la calle Benito Juárez, cerca de la carretera, abre todos los días.
La Peña vista desde Tequis
Desde Tequis la Peña se ve a lo lejos en días despejados. La antigua estación de tren de las afueras del pueblo se llama Estación Bernal justo por esa vista, aunque hoy el edificio está descuidado.
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